A 49 años del Navarrazo – Entrevista a Matías Feito y Héctor Santella

A 49 años del Navarrazo

Entrevista con los autores de “Herejía abierta. El Navarrazo, esa política”

 

Publicada en Canal Abierto, 28 de febrero de 2023[1]

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Recientemente publicado el libro “Herejía abierta. El Navarrazo, esa política” (coedición mónadanomada-CICSO), conversamos con los autores. Héctor L. Santella y Matías O. Feito, investigadores del Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales (CICSO).

El CICSO es un centro mítico en la historia de las ciencias sociales y reconocido por sus producciones en Argentina y Latinoamérica. Muchos de sus materiales son parte de la caja de herramientas de la militancia y al calor de sus obras se debatieron revoluciones y contrarrevoluciones. ¿Qué es CICSO? El texto de presentación dice “desde 1966 agrupa a un conjunto de científicos sociales dedicados al estudio de la estructura, las relaciones de clase y grupos socioeconómicos, sus formas de acción y organización y sus orientaciones ideológicas”.

El estudio recién publicado y que funciona de pretexto de está conversación trata sobre el “Navarrazo”, un golpe de estado que sucedió en Córdoba (27 de febrero de 1974) ejecutado por la policía provincial y la fracción “ortodoxa” del movimiento obrero organizado contra el gobierno provincial de Ricardo Obregón Cano (gobernador) y Atilio López (vice-gobernador).

¿El golpe de estado de la “derecha peronista” contra el gobierno de la “izquierda peronista”? ¿La intervención “azul” a la provincia “roja”? El libro busca otra lectura a las imágenes del hecho, explorar en territorios más acá y más allá de dicotomías que parecen no alcanzar mientras se profundiza en la lectura.

 

– ¿Qué encontramos en el libro?

Héctor Santella: El estudio consiste en una descripción rigurosa del “Navarrazo” que fue un golpe de estado en Córdoba el 27 de febrero de 1974. Este hecho tiene varias particularidades, una de ellas es que el asalto lo produce una fuerza constituida por cuadros de la policía provincial y la fracción obrera de los “ortodoxos”. Recordemos que “ortodoxos” y “legalistas” son los dos nucleamientos sindicales de adscripción peronista.

También nos parece que es un punto de inflexión en el periodo más general de 1976-1973, la situación social que inaugura el “segundo” Ezeiza (20 de julio de 1973) abre un proceso de institucionalización con Perón donde para desarrollar ese “orden” requiere de desalojos y conquistas de territorialidades políticas y sociales.

Matías Feito: Este trabajo tiene una significación muy especial para nosotros. Es una deuda con quienes fueron nuestras maestras y directoras en CICSO, Beba Balvé y Beatriz Balvé. Ellas iniciaron varias aproximaciones a este hecho social, y nosotros continuando sus desarrollos teóricos intentamos otra visita, otra lectura. Nos parece que cada visita está enmarcada a los problemas políticos de cada época y las preocupaciones científicas están enmarcadas en nuestro programa de investigaciones que da continuidad a un método. En este caso, nuestra propuesta conceptual para esta visita es la de herejía.

 

– Ustedes utilizan las nociones de golpe de estado y golpe de mano. ¿Por qué la distinción?

HS: Claro, proponemos una distancia entre ambas nociones que tienen implicaciones para las caracterizaciones políticas. Puede haber golpe de estado sin golpe de mano, pero un golpe de mano exitoso nos advierte de un golpe de estado, en tanto alteración de relación de fuerza.

Por golpe de mano registramos el recambio de los cuadros políticos, el descabezamiento de funcionarios, esto significa la eliminación de una mediación institucional. Y por lo tanto, los intereses sociales que expresa ese cuadro son desalojados de las posiciones institucionales.

Un golpe de estado supone, qué entendemos por estado, y es observable cuando un bloque de poder es desalojado de funciones de gobierno, pero también cuando son realizados por el parlamento contra los intereses de la clase obrera o contra una alianza de clases que contiene a una fracción de la clase obrera. Lo importante es no fijarse sólo en el medio, que puede ser una fuerza policial o herramientas económicas, etc. Este estudio es una aproximación a un hecho donde podemos conceptualizar una combinación de golpe de estado-golpe de mano.

 

– El Navarrazo se lee como un problema entre peronistas, entre la derecha y la izquierda…

MF: Es una de las imágenes dominantes sobre el hecho. En el libro tratamos de cuestionarla porque deja inobservado importantes aspectos del activo de las fuerzas sociales en la confrontación como en los alineamientos político-ideológicos de los que apoyan y de los que se manifiestan en contra. Y también ese tipo de caracterización corre el riesgo de un uso político de permanecer “prescindible” a los hechos, cuando el resultado de ese tipo de hechos involucra al conjunto del campo político y lo redefine. Nuestra hipótesis es que en el periodo se demarcan tres fuerzas sociales que son: la del gobierno nacional, la del capital financiero y las organizaciones revolucionarias. Esto está desarrollado en las obras “Los hechos armados” (Juan Carlos Marín), El ’69 (Beba Balvé y Beatriz Balvé) o “La ofensiva de 1976” (Lucio Geller), entre otras obras publicadas en CICSO.

HS: Un aspecto importante para evitar reduccionismos es preguntarse por el movimiento de lo orgánico. Que sería localizar en qué condiciones de la formación capitalista Argentina sucedió este hecho. Y para nuestra percepción esas condiciones son las de crisis del capitalismo monopolista de estado, una vía de desarrollo del capitalismo que requiere el control de la territorialidad política para mantener su proyecto. Ahí uno localiza la alianza del peronismo y tiene significación material el pacto social entre el gobierno, el movimiento obrero y los empresarios; se jugaban una vía capitalista frente a otros proyectos dominantes.

El Navarrazo sucede en 1974 y aunque encontramos un laboratorio de lo que vendrá desde los elementos de la reacción, es una iniciativa política distintas a la ofensiva de 1976 donde ya encontramos hegemonizando en la lucha entre capitales a la fracción del financiero que intentara un realineamiento de toda la sociedad argentina desde el aniquilamiento y un ordenamiento económico-social que aún continúa delineando las políticas económicas.

 

– ¿Por qué ahora publican este estudio? ¿Qué vinculo encuentran con la situación actual en la región?

MF: La noción de herejía tiene que ver con tu pregunta. El trabajo es resultado de un Seminario Interno en CICSO donde retomamos varios textos clásicos de Marx y Engels como prismas de un caleidoscopio que articulen otras propuestas teóricas. Al profundizar sobre movimientos de oposición política y social nos parecía interesante hacer observable lo que sucede dentro del sistema institucional desde esta percepción. ¿Qué particularidades tienen? ¿Cuáles son sus condiciones de existencia? Alguna de estas cuestiones son las que nos motivaron a revisitar el hecho social llamado “Navarrazo” porque ahí podemos encontrar agrupamientos políticos que entablan cierta oposición desde dentro del sistema político-institucional.

Esta noción es la que dejamos en el estudio para continuar pensando. Teniendo en cuenta que en otras condiciones políticas como las actuales se despliegan cierto instrumental desde el campo del régimen como la relación golpe de mano-golpe de estado para el desalojo de alianzas en el uso del gobierno del estado. Por una parte, el instrumental del campo del régimen al que el estudio puede dar algunas advertencias, pero no a las condiciones concretas en que desarrollan y su significado político que eso requiere de análisis concretos. Por otra, aquellas alianzas políticas en que están involucrados organizaciones del campo del pueblo que producen oposición desde dentro del sistema institucional. Estas dos cuestiones seguiremos explorando en futuras artículos sobre coyuntura actual.

¿Con quiénes discuten en el libro? La lectura desde las nociones y discusiones teóricas tiene varios interlocutores en la percepción distintos autores, y sobre todo como en las respuestas en el campo político.

MF: Bueno, entonces el libro te despertó una discusión con ideas que vos traes a esa lectura.

 

– Por eso, la pregunta. Lees elementos sobre lo político y lo social que sí venís leyendo los aportes de Laclau, por ejemplo, son diferentes.

MF: Es esa la distancia entre ámbitos de lucha. Antes, tu mención a Ernesto Laclau me parece valido leerlo como un interlocutor de los estudios que uno va desarrollando. Nosotros partimos de un programa de investigaciones donde los enfrentamientos sociales son atravesados desde el método de Marx. Una nota al pie, Laclau fue parte de CICSO en la primera época entre 1967-1969, dictaba clases junto a Reyna Pastor sobre historia económica.

No te voy a esquivar tu interés en las cuestiones polémicas y para corresponder tu lectura atenta. Claro que sí, hay un uso (y cambio) de Gramsci que es una línea de trabajo desarrollada en CICSO hace décadas. Claramente, hay distancias con las propuestas de Laclau, y por otro lado, con las propuestas de Portantiero. ¿No? Hay una distancia. Es difícil decir utilizando la ortodoxia-herejía, ¿nosotros somos los ortodoxos? (Risas).

Son programas de investigación diferentes. Nuestra propuesta no va a reemplazar la percepción de Marx sobre la clase obrera por una dictadura de lo simbólico, porque un marxista entro en crisis. Nos hacemos cargo de los problemas epistemológicos y atravesamos el desierto por dialéctica y deconstrucción en nuestras propuestas teórico-política. Y el día después, sigue la lucha. No termina con la crisis de algunos marxistas. No vamos a reemplazar la lucha de clases sin saber por qué.

El abandono de las metas de transformación social es una de las formas de las síntesis del campo del régimen. Tampoco sé trata de aferrarse a un esencialismo ni antiesencialismo, no vamos a tirar un proceso de acumulación de conocimiento ni menos abandonar a la clase obrera. Asumimos los problemas y tratamos de proponer conceptos y lecturas, asumiendo que no se puede esquivar la contemporaneidad en la lucha teórica.

 

– Aun así. El trabajo cierra con citas a autores “no-ortodoxos”, para decirlo de algún modo, y no entendí bien el desarrollo sobre la plasticidad. ¿Qué cuestiones metodológicas están en juego? ¿Por qué esta plasticidad cuando todos hablan de deconstrucción?

MF: Nos llevaría respondértela unos 5 años de trabajo (Risas). El final del libro va en esa línea que sugerís. Una salida a cierta visión pasiva cuando se habla de correlación de fuerza o las propuestas al margen de las confrontaciones. ¿Por qué plasticidad? Es una apertura a nuestro trabajo de lo negativo, porque somos trabajadores de lo negativo, ahí donde no hay salida, retomamos la propuesta de Catherine Malabou, es posible la transformación.

Ya existe lo que hay que transformar. En la actual formación capitalista lo dominante son las confrontaciones que intentamos registrarlas desde una mirada de los procesos de formación de fuerza social. La plasticidad de dar y recibir forma en las confrontaciones, pero también la posibilidad de su explosión. Algo se transforma, algo se confronta. Hasta la arcilla quieta resiste imponiendo su parte del tiempo.

 

– Para cerrar, me gustaría retomar la primera pregunta desde la militancia con todos estos elementos que conversamos. ¿Qué encontramos en este libro?

HS: Volver sobre determinadas discusiones que nos permiten hacer observable la relación golpe de estado-golpe de mano en nuestra región latinoamericana, y en todo el mundo. Al registrar los asaltos que sucedieron en estos últimos años tenemos que profundizar en una imagen de sus efectos, para ello no sólo debemos fijarnos en el medio que se instrumentaliza sino en la construcción de la forma-desalojo.

Las formas de poder que se combaten y construyen en esta relación golpe de estado-golpe de mano, la ves en funcionamiento desde el campo del régimen hoy. Este estudio propone pensar un presente desde las alianzas políticas y sociales, poniendo la mirada en sus límites que se manifiestan como contradicciones internas. El límite tiene que ver hasta donde llegas con esa alianza, con esa construcción. Por eso, nuestra humilde advertencia es que el intento de desalojo está ahí. El sistema siempre se defiende. Lo heurístico de reflexionar sobre el límite de la construcción de una alianza político y social no lo podés perder de vista, es un error creer tener más fuerza de la que se dispone. Hay un umbral de formación en las fuerzas sociales y nos remiten a cómo nos transforman las confrontaciones.

 

[1] “Canal Abierto. Periodismo de este lado”, 28 de febrero de 2023. Recuperado: https://canalabierto.com.ar/2023/02/28/a-49-anos-del-navarrazo-presentan-el-libro-herejia-abierta/